Se trata de Artículos escritos anteriormente y que pueden seguir teniendo actualidad. En esta ocasión de Octubre 2015

Defender Parlamentos Territoriales y las Diputaciones

Defender la Soberanía y Democracia Local en Euskadi

En periodo electoral, pero evidentemente no sólo en este momento –los discursos sobre Cataluña así lo muestran- las posiciones y tendencias centralistas y uniformizadoras surgen con diversas variantes y matices.. Así hemos visto, aunque parece agrietarse, la exaltación del “bunker pppsoeciudadanos” como adalides de la defensa de la unidad de España y que debe ser impuesta a la sociedad catalana, “con la ley, con toda la ley”, por lo que ha sido necesario recordarles desde Podemos que no estamos por los frentismos impositivos anticatalanistas, que es necesario dialogar, que es necesario un referéndum que deje el derecho a decidir. Decidir su ciudadanía si Cataluña quiere seguir en el estado español o no, y que, al tiempo, es necesario una reforma constituyente para dar salida a nuevas formas de integración de la realidad multinacional existente en el Estado Español. Porque se quiera o no, el Estado Español es una realidad multinacional y eso debe ser recogido constitucionalmente.

No obstante incluso desde sectores que están por el proceso constituyente y el cambio social existen suspicacias e incluso tomas de posición pública a favor de la eliminación de las diputaciones provinciales en general, y si no se especifica lo contrario, parecen incluir las vascas y, lógicamente también, las Juntas Generales de cada territorio. Es decir la llamada arquitectura foral del País Vasco. A veces esto se une, o no, con afirmaciones contra el concierto económico, el cupo, en un polifonía de presentación de todo ello como un sistema de privilegios anclados en el pasado y opuesto a una visión más moderna y democrática de las sociedades y la distribución del poder. En algunas de sus modulaciones incluso se argumenta ligándolo a la duplicación de funciones, competencias y/o servicios. Privilegios, duplicación funciones, gasto inútil, inválidas para resolver los problemas de la ciudadanía, suelen ser los principales argumentos

Desde las reacciones, defensivas de esa arquitectura foral, y opuestas a esos discursos, se suele echar mano a su defensa desde la tradición histórica foral, derechos históricos, derechos forales. Esta línea argumental expresada de muy diversas maneras mantendría:

  • Por un lado, dado que en nuestra historia existían tradiciones del viejo régimen que, aunque limitadas, seguían existiendo. Por lo que esa realidad, su historia y formas de articulación, generaría derechos propios para su mantenimiento como parte de una realidad propia y articulación soberana.

  • El segundo argumento partiría de los resultados. Al país vasco y a los diversos territorios les ha ido bien con las acomodaciones de ese régimen foral. Luego además de derechos son realidades políticas valiosas.

  • Por último el argumento de que fue recogido en la Constitución y el Estatuto

Esas tradiciones vendrían derivadas de los Fueros Viejos -recopilaciones de usos y costumbres del mundo rural feudal- y los nuevos (S. XI-XVI) -surgidos al calor de nuevas realidades urbanas-En conjunto, las recopilaciones de esos viejos y nuevos fueros daría lugar al llamado Orden Foral como conjunto de leyes, instituciones y competencias que fueron devastados por las acomodaciones e imposiciones liberales de finales del siglo XIX (guerras carlistas y régimen de la Restauración Borbónica) y posteriormente, defenestrados por las fuerzas ganadoras de la guerra civil. Con la denominación de provincia leal (Alava) y/o traidoras (Vizcaya y Guipuzkoa) en la primera se mantuvieron el conciertos económico y el cupo y para las segundas se eliminaron. Aunque en los tres casos, juntas y diputaciones se siguieron manteniendo, sólo en el caso Alavés se mantuvo una repercusión relevante con el concierto. En la transición, tras el reconocimiento autonómico en la Constitución, el estatuto y posteriormente el Debate de la Ley de Territorios Históricos, se devuelve concierto y cupo a los tres territorios y con sistema de aportaciones hacia el gobierno vasco, estado y sistema municipal.

Podemos entendemos y defendemos esa arquitectura como un principio de democracia local y no desde una fundamentación foral. El régimen foral, no era un régimen democrático. El viejo régimen no puede sostener un discurso de democracia avanzada para el siglo XXI. Desde un nuevo concepto de democracia y de estado plurinacional que acepta la soberanía y territorio de sus naciones y que deberá incluir el reconocimiento del derecho a decidir en su Constitución. La fundamentación y defensa desde la Democracia Local significa pensar una articulación de poderes que acerque lo más posible el poder a la ciudadanía a fin de que la participación, transparencia y redición de cuentas sea parte de un nuevo modelo de democracia ciudadana. Desde esa perspectiva defender las estructuras de Juntas y Diputaciones se convierte de una prioridad. Con reformas necesarias para aumentar su democratización, pero Democracia Local como fundamento y orientación.

En efecto nos encontramos con Regímenes Parlamentarios de y en cada uno de los Territorios Provinciales, las Juntas serían ese Parlamento con capacidad normativa y de control de sus ejecutivos respectivos, las Diputaciones, auténticos Gobiernos en los ámbitos de sus competencias. Además en el caso vasco, las Diputaciones tienen capacidad recaudatoria y negocian con el Gobierno del Estado, del Gobierno Vasco, con las otras Diputaciones, y con los Ayuntamientos, la repartición de fondos. Dado que como parlamentos tienen, o pueden tener, una composición política diferente, todo ello obliga a negociar. Negociaciones más o menos complejas, con mejor o peor respuesta a las diversidades de prioridades y necesidades ciudadanas de cada territorio, pero obliga a negociar. Y esto a Podemos nos parece básico.

Dos principios de democracia local como son Participación de la ciudadanía como base del Poder y estructuras próximas a la ciudadanía. Esto es estructuras próximas con capacidad de estimular la participación y rendición de cuentas a la ciudadanía de forma real, no formal. Estructuras donde la ciudadanía pueda interactuar, exigir, demandar, evaluar y que ello tenga consecuencias. Y, en segundo lugar, estructuras que permiten acoger la diversidad de prioridades, enfoques, intereses de la variedad de su ciudadanía de base, sus condiciones geoespaciales, económicas, culturales. Estas dos condiciones están más próximas desde esas estructuras mantenidas de un régimen foral. Habrá que reforzar su mayor acomodación democrática, quizá reforzar su ámbito competencial en conexión con el municipal y así poder ser esas estructuras de democracia y soberanía local que la sociedad vasca necesita.

POR TANTO PODEMOS SI APUESTA POR LA DEMOCRACIA LOCAL, SI APUESTA POR EL SISTEMA PARLAMENTARIO TERRITORIAL VASCO, SI A LAS JUNTAS GENERALES, SI A LAS DIPUTACIONES. SI A LA SOBERANIA Y DERECHO A DECIDIR DEL PUEBLO VASCO.

SI A MAS DEMOCRACIA. SI A MAS DEMOCRACIA Y EQUILIBRIO DE Y PARA LOS Y LAS CIUDADANAS DE ALAVA, ESTEN DONDE ESTEN Y HAYAN NACIDO DONDE HAYAN NACIDO.

Juanjo Celorio. Procurador Grupo Juntero Alava. Miembro del Consejo Municipal de Vitoria-Gasteiz y Miembro del Circulo Norte de Vitoria-Gasteiz.

Vitoria-Gasteiz a 10 de Noviembre de 2015″