La foto y estadística de la portada acompañaba y está tomada de un interesante artículo publicado el 5 de este mes por Vicente Clavero en Público (http://www.publico.es/economia/proteccion-al-desempleo-bajado-doble.html). Es bien interesante porque el título es significativo “La protección al desempleo ha bajado el doble que el paro”.

Y refleja la sangrante realidad de este modelo que nos quieren seguir imponiendo. No sólo el paro y la pobreza de gente que incluso trabaja; no sólo la desprotección frente a los empresarios sin escrúpulos; no sólo la emigración y la incertidumbre de si volverás integro del trabajo mas desprotegido de accidentes laborales; sino que se añade una mayor desprotección social pública.

La apuesta de las élites es  bien interesante -para ellas claro- no sólo más paro y precariado, sino que se le deja caer más al fondo. Se gasta menos en protección a los y las paradas. Llega a menos gente, mientras el número de parados aumenta. Y el descenso de esa protección frente al 2008 es el 26,6%. Brutal..

Lo terrible es la actitud de los Gobiernos incapaces de afrontar una política, digna de tal nombre, que enfrente realmente en serio la lucha contra esa situación. Y esa lucha tiene que tener forzosamente como núcleo central el reparto del trabajo. Disminución de las jornadas laborales y aumento de contratos nuevos -y no precarios- para cubrir ese hueco dejado en el empleo realmente existente.

La experiencia Europea muestra con nitidez que una reducción del número de horas aumenta exponencialmente la disminución del paro. Pero esto ni lo estamos viendo en el estado español, ni en el País Vasco, ni en Alava. Los presupuestos de nuestra Diputación pasan de puntillas, por la cuestión del paro, el precariado, el empobrecimiento, la desigualdad de género en el ámbito laboral,… Ni siquiera en el propio ámbito de sus empleados forales, afronta en serio un plan de reducción que signifique recuperar avances que la gestión de la crisis barrió o incluso incrementarlas. Y por mas que nuestros próceres hablen del “oasis vasco” en el terreno de la protección social, lo cierto es que el precariado y la desprotección se extienden en el territorio alavés y en Euskadi..

Quizá conviene extender la mirada como realiza Alberto Recio en un interesante artículo ue lleva por título  “Reparto del Trabajo y Modelo Social” publicado en Papeles de relaciones ecosociales y cambio global Nº 118 2012, pp. 67-78, y donde clarifica

“La primera cuestión que conviene aclarar es que trabajo y empleo son cosas diferentes. El primero, es toda actividad orientada a producir bienes y servicios con fines humanos. Está actividad laboral se ha desarrollado a lo largo de la historia bajo muy diferentes formas de relación social, muchas de las cuales persisten en la actualidad. Cuando calculamos toda la actividad laboral de la sociedad debemos contabilizar tanto la que se realiza en la esfera
mercantil como la que tiene lugar en la esfera doméstica y en la esfera social. Sin contar que en muchos países persisten formas de trabajo forzado (esclavitud, servidumbre). Hablar del reparto del trabajo es plantear cómo toda esta ingente actividad se reparte equitativamente entre todo el mundo.
Es preciso, en este sentido, tener en consideración que, como muestran los datos empíricos aplastantes, las mujeres realizan mayor actividad laboral que los hombres (especialmente en la forma de trabajo doméstico) y, asimismo, que existen fuertes desigualdades entre grupos sociales.
El empleo es, en cambio, la actividad laboral que se realiza a cambio de rentas monetarias. Mayoritariamente adquiere la forma de trabajo asalariado, se trabaja bajo las órdenes de los empleadores, se trabaja en función de los intereses de los mismos… Repartir el empleo en este caso se plantea como una forma para que todo el mundo acceda a una renta monetaria y al resto de contrapartidas (derecho a pensiones, estatus social, etc.) que concede esta participación laboral.”