Se trata de artículos escritos en otros momentos pero que siguen teniendo una cierta actualidad e Interés. En este caso de 20/7/2016

CUANDO “NADAR Y GUARDAR LA ROPA” ES INCONFESABLE

¿Se puede o no se puede “nadar y guardar la ropa”?. El viejo refranero parecía decir que no. Pero, es evidente que viendo lo que ocurrió ayer, 19 de Julio, en la inauguración de las cámaras parlamentarias, para algunas fuerzas políticas -como nuestro PNV doméstico- la respuesta parece ser bien otra. Evidentemente que sí. De hecho revisando la historia, esto no es nada nuevo, lo llevan practicando, de una u otra manera, al menos, los últimos cuarenta años desde la llamada “transición democrática”.

Claro que esta vez hay algo nuevo y que también refleja otro viejo refrán que esta vez parece funcionar como complemento de lo anterior, “tirar la piedra y esconder la mano”. Si la primera expresa una actitud de querer jugar a todo, tratando de beneficiarse por un lado y por su antagónico contrario, la segunda es también clara. Así según el Centro Virtual Cervantes refleja esto último como “Alude a quien hace alguna faena y, luego, se oculta, sin reconocer su culpa; se refiere a quien halaga por delante y ofende por detrás.” Y eso porque parece peligrosos ese arte diabólico ese de “servir a dos señores a un tiempo y tener a cada uno contento”.

Por un lado señor partido de la derecha centralista española, corrupto, protagonista de recortes, austericida y destructor de los derechos sindicales, sociales, laborales e incluso políticos, y por otro servir a ese otra señora, la ciudadanía del País Vasco. Esa ciudadanía en paro, o cada vez más arrastrada a trabajos y derechos en precariedad, ciudadanía que trabaja y al tiempo está en riesgo de pobreza cobrando la RGI, ciudadanía que siente que sus derechos están en franco retroceso, que se ha tenido que ir al extranjero o que malvive dedicando sus energías a actividades diferentes a las que se ha especializado, ciudadanía a la espera de unas políticas de paz y reconciliación inclusiva y para todos y todas, ciudadanía que sigue esperando el reconocimiento de su derecho a decidir sobre su articulación con el Estado o sobre cualquier aspecto que afecte a sus vidas. No, no se puede, no se debe, “servir a esos dos señores” al partido del centralismo, empobrecimiento y vulneración de derechos y a las víctimas de esas políticas, la ciudadanía vasca. Y si se hace, no siempre se puede además “esconder la mano”.

En un reciente pleno de control de Juntas Generales de Alava, el Sr. Ramiro Gonzalez, Diputado General del PNV, nos decía que el PNV iba a dejar de tratarnos a Podemos como “recién llegados” porque en un año ya hemos demostrado que dado que “gobernamos o cogobernamos en otras instituciones y han tenido tiempo de tomar sus medidas”, por lo que se ve que su modelo, el del PNV, es mejor que el nuestro. La paranoia y el miedo del PNV les debe estar llevando a nadar y esconder la mano o comparar un año en que Podemos ha apoyado a ejecutivos en algunas comunidades autónomas pero sin estar en el Gobierno, por ¡cuarenta años!, ¡cuarenta!, de ejercer el poder. ¡Un PNV, sólo o en coalición, en casi cuarenta años en la Comunidad Autónoma Vasca!

Evidentemente no es posible saberlo con seguridad absoluta, pero todos los datos indican que ustedes ayer colaboraron activamente en dar el control de la mesa del congreso al tándem PP/Ciudadanos, a cambio probablemente, tampoco se puede decir con absoluta seguridad –me refiero a lo del cambio porque lo otro es seguro- de un puesto en la mesa del Senado. La cuestión es que dentro de poco vamos a saber con certeza, no con “al parecer”, si van ustedes a apoyar “sin poder esconder la mano” a esa política conservadora y antivasca. Y se tendrán que arriesgar a saber cómo evaluará la ciudadanía vasca su “nadar y guardar la ropa”, porque la gente lleva viendo cómo queda cada vez menos ropa fuera del agua. No se puede al tiempo, parecer oponerse a esa política en el País Vasco y por otro lado estarla apoyando.

Juanjo Celorio Vitoria-Gasteiz a 20/07/2016