Nekane Balluerka es sin ninguna duda la Nueva Rectora elegida de la UPV/EHU. Debemos felicitanos y felicitarla por dos razones. Es la primera Rectora -hubo un periodo en que otra catedrática actuó interinamente como Rectora- pero es la primera vez que la UPV/EHU tiene una mujer en el cargo surgida de unas elecciones. La segunda razón es que proviene del área de Humanidades.

Sin embargo conviene analizar el carácter del proceso electoral desde un punto de vista democrático. Quizá una de las posibles decisiones que el conjunto de la comunidad universitaria le agradecería y seguramente la propia sociedad vasca, sería la revisión del modelo electoral para aumentar su carácter democrático. Sin embargo es probable que se encontrara con fuertes resistencias de determinados sectores del poder universitario.

En efecto la comunidad universitaria de la UPV/EHU según datos actualizados por la propia universidad consta de un censo electoral de 47.746 personas.

¿Puede proponerse, y ser rector, cualquiera de esas personas? No, si eres una persona del sector de los 1879 PDIs, esto es, del Personal de Administración y servicios, esto es del 3,93% de esa comunidad. Tampoco, si eres parte de los y las 40.352 estudiantes, esto es del 84,58% de la Universidad. Entonces ¿quiere decir que hay que ser Profesor, esto es, de los 5.515 PDIs, que representan el 11,55%?. Pues tampoco, ni siquiera si eres de los y las 3.276 PDI no doctores permanentes o no permanentes, esto es, del  9,59%. ¿Entonces podría ser cualquiera de los y las 2239 que representa el 4,68%?. Pues tampoco sólo un pequeño grupo de estos pueden aspirar a serlo los y las catedráticos de la Universidad, esto es, un colectivo cercano a los 500 profesores, esto es, un 1,04%.

En el caso de estas elecciones además, no es ya que sólo el 1,04% pudiera presentarse, sino que en la práctica, sólo se presentó una única candidata, Nekane, que además provenía del cargo de Vicerrectora del Equipo Rectoral anterior.

Pero es que además quien aspire al Rectorado además de que sólo puede serlo si pertenece al 1,04% de la comunidad universitaria, no puede ser votado en contra. La comunidad que vota, no puede votar en contra, el no como posible opción de voto, no existe. Sólo se puede votar si o blanco.

A esto hay que añadirle además, lo de una persona, un voto, no vale en la Universidad. No todos los votos valen igual. Veamos algunos datos

PDI. DOCTORES PERMANENTES

2.239, esto es, el 4,68%, representa el 56,25% de los votos ponderados para la elección

PDI NO DOCTORES PERMANENTES

311, esto es el 0,65%, participa con el el 7,5% de los votos ponderados para la elección

OTROS PDIS

2965, que son 6,21%, aporta el 2,09 por ciento ponderada en la elección.

ESTUDIANTES

40.353, el 84,58% de la comunidad, tiene como aportación ponderada el 22,08

PAS

1.879, el 3,93%, es considerado ponderadamente como el 12,08%

Para visualizarlo con más claridad, si el número que se necesitara para la elección del rector fuera 100, la situación del valor del voto sería el siguiente.

PDI doctor permanente aportaría 56 lo que significaría que harían falta casi 40 miembros para conseguir un voto de los cien.

El resto del PDI aportaría 10 votos, esto significaría que serían necesarios unos 327 miembros para conseguir un voto de ese centenar.

Estudiantes tendría 22 votos, esto significaría que harian falta 1.834 estudiantes para poder conseguir un voto

El colectivo PAS se repartiría 12 votos y sería necesarios 156 Pas para conseguir uno de esos cien votos.

Es decir un voto de PDI doctor permanente vale por 8 veces más que el de otro PDI, 45 veces más que el de un estudiantes y casi 4 votos más que el de un PAS.

Como dice cierto programa, “estos son los datos, suyas las conclusiones”. Juzgue el lector o lectora el grado de democracia y participación que tiene este sistema. Es probable que les suene a “cortes estamentales” del Viejo Régimen, pero no se engañen estamos hablando de un sistema de siglo XXI.

Con este sistema además hay que situar los datos provisionales…

Dan el Si, el 39,9 de los PDI doctores permanentes, el 5,05% de los no doctores permanentes, el 1,51% de los otros PDI, el 12,18% de estudiantes y el 7,67% del PAS y, esto dentro de los votantes que votan si, esto es, el 66,31% de los votos porque el resto de votantes, el 33,69% votó en blanco.

Un resultado nítido pero muy deficiente desde el punto de vista democrático y de participación y apoyo. ¿Les resulta ahora demasiado extraño que los y las estudiantes protesten? ¿No sería necesario revisar este sistema para acomodarlo a la democracia del siglo XXI?