Para ser épocas de Reyes Magos, no parece que el regalo del Paro Crónico, la desigualdad entre hombres y mujeres y el precariado permanente que es al que acceden buena parte de los pocos nuevos trabajos que se crean, sea precisamente, eso, un buen regalo para la Sociedad Alavesa.

22.000 paradxs no es para saltar de alegría como le gusta hacer a algunos medios e instancias políticas gubernamentales. Mas bien es, por el contrario,  una dramática noticia. Y la segunda mala noticia es que las instituciones gobernantes en el País Vasco y en el territorio histórico de Álava -incluida su capital-, Gobierno Vasco, Diputación Foral y Ayuntamiento, nos han ofrecido unos presupuestos que son mas de lo mismo, esto es, que no van a servir para luchar contra el paro, como hemos visto en el 2016 de cuyo modelo estos son continuación.

Ni existe una estrategia en el ámbito privado de promoción de empleo, ni en el ámbito público, salvo algunas tímidas OPES, no se avanza especialmente nada. Esperan el maná de una supuesta recuperación de la economía industrial que absorbería paro.

Pero esto no deja de ser mas que una ilusión, porque la única alternativa, es el reparto del trabajo. Pasar y promover ya horarios laborales de 35 horas y adoptar una perspectiva a corto plazo de las 6 horas semanales, esto es, de 30 horas. Y esto sin rebajas salariales porque como se demuestra en Europa, esto estimula inmediatamente la economía y permite una mayor recaudación en las Arcas Públicas, que con la lucha contra el fraude y una política fiscal progresiva, es una estrategia a implementar como  exitosa.

Pero esto que sería unas medidas lógicas y valientes, nuestras triadas dominantes PNV/PSOE y PP, no están por la labor. Siguen las indicaciones de las grandes patronales que siguen negándose a medidas que les favorecerían y se muestran fuerzas rehenes de las burocracias institucionales miedosas a cambios relevantes.

Sabemos que hay limitaciones, claro, pero las fuerzas del cambio no hemos venido a coexistir y siestear con las limitaciones sino a impulsar políticas transformadoras, críticiando y oponiéndonos a la resignación, a la explotación y a la desigualdad, a la perdida de derechos. Debemos oponernos y apoyar las movilizaciones por el cambio. Podemos desde el Grupo Juntero vamos a hacer del 2017 un año de lucha en esta dirección

Y aquí van algunas miradas